~SHELIA~
Desperté antes de que saliera el sol. No porque alguien me obligara, ni porque tuviera que hacerlo por rutina, sino porque mi cuerpo ya estaba alineado con el lugar, como si nunca hubiera perdido ese ritmo.
Me levanté con calma, fui al baño, me aseé y me vestí.
Al salir de la casa, el rancho ya comenzaba a moverse. Algunos peones cruzaban de un lado a otro, los primeros sonidos de los animales llenaban el aire y el cielo empezaba a iluminarse lentamente.
Respiré hondo.
Oficia