~LEO~
La saliva y el aire se me quedaron atascados a media garganta formando un nudo que me asfixiaba y me obligó a toser con fuerza. Shelia soltó una risita divertida y se inclinó hacia la pantalla con cara de fingida preocupación.
—¿Estás bien? —preguntó, riendo todavía.
Me llevé la mano a la garganta y negué.
—No. No lo estoy —respondí—. ¿Cómo puedes sugerir algo así con tanta tranquilidad?
Se hizo para atrás, con un fruncimiento de ceño y cruzando los brazos sobre el pecho.
—¿Y qué tiene de