~LEO~
Se me cortó la respiración y me moví inquieto en mi asiento, consciente de lo que ella estaba provocando en mí con lo que me estaba revelando: una piel suave y unas curvas delicadas que pedían ser exploradas por mi lengua.
Tragué saliva al ver su piel suave, desesperado por ver lo que había debajo del encaje.
Como si me hubiese leído la mente, se quitó uno a uno, y con mucha lentitud, los tirantes del sostén. Luego, se llevó las manos a la espalda y quitó el broche. El sostén se des