ELAXI
Bebo un poco de café, al tiempo que le agrego crema para que mejore su sabor, haber encontrado a Ozzian en mi departamento, ya era una mala idea, el habernos besado en mi habitación y estar a punto de cometer un grave error, rozaba la demencia, pero el que ahora esté sentada en el comedor, con Gab y con Ozzian, ya es como una pesadilla de la que no hago más que hundirme cada vez más y más.
De Gab lo comprendo, quiero que seamos amigos, pero de Ozzian, sinceramente no, dijo que quería comprobar algo, ¿qué? No tengo ni la menor idea. Ambos se lanzan miradas cargadas de odio, el móvil de Ozzi no dejaba de sonar hace cinco minutos, por lo que terminó por apagarlo.
—Veo que no te vas —Gab es quien comienza con su comentario lleno de hostilidad.
—Podría decir lo mismo de ti —Ozzian tensa la mandíbula, ni siquiera ha probado el café que le he preparado.
—Elaxi y yo somos amigos, ¿qué me puedes decir tú? —voltea a verme—. Además de casi matarla y odiarla por ser hija de Bernat Young.
El