Mundo ficciónIniciar sesiónLleva la barba algo poblada, y se nota que alguien se la afeitado no hace mucho mientras el chico estaba todavía en un sueño duradero. Pero sigue teniendo los mismos ojos de hijo de puta y la misma sonrisa arrogante que me muestra cuando cae en la cuenta de quién soy.
—Joder... –tose, y agarra un vaso de agua que hay en la mesilla de su lado –no pensé volver a ver a ning







