Valeria no durmió esa noche. Se quedó en hospital junto a cama de Carmen, mirando monitores, escuchando respiración mecánica, procesando lo que acababa de pasar.
Desfile confirmado públicamente por voz misteriosa. Gabriel secuestrado. Enzo en prisión esperando procesamiento.
Su teléfono vibró a las seis de la mañana. Video entrante de número desconocido.
Presionó play con manos temblorosas.
Gabriel atado a silla en habitación oscura. Rostro hinchado, labio partido. Pero vivo. Consciente. Aterror