El grupo se quedó parado en la calle, esperando. El sol había salido completamente ahora, París despertando a su alrededor. Gente yendo a trabajar, turistas tomando fotos de la Torre Eiffel visible en la distancia, vida normal continuando mientras la de Valeria pendía de un hilo.
A los ocho minutos, el teléfono de Marcus sonó. Javier.
—Mordió. Respuesta inmediata. Quiere verme a las once en Café de Flore. Dijo que tiene "mucho que celebrar" y que sería bueno ver "cara amigable".
Marcus sonrió tr