Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol de Gibraltar había comenzado su descenso hacia el horizonte cuando Valeria llegó finalmente frente a la puerta de la habitación trescientos cuarenta y siete. Sus pasos por el pasillo del Hotel Rock habían sido lentos, medidos, como si cada metro recorrido le diera un segundo más para prepararse mentalmente para lo que fuera que Enzo tuviera que decirle. Algo en el tono de su mensaje —esa formalidad distante que hab







