Mundo ficciónIniciar sesiónEl Hospital San Rafael estaba envuelto en ese silencio particular de las tres de la madrugada—el tipo de quietud que solo existía cuando la mayoría del mundo dormía y los que permanecían despiertos lo hacían porque algo había salido terriblemente mal.
Los pasos de Valeria resonaban contra el piso de linóleo mientras corría por el pasillo hacia la







