Mundo ficciónIniciar sesiónEl reflejo en el espejo le devolvió una imagen que ni ella misma reconocía. Valeria giró lentamente, observando cómo la seda roja se deslizaba sobre su piel como una caricia líquida. El vestido, un regalo de Enzo, parecía haber sido confeccionado específicamente para ella, abrazando cada curva con precisión milimétrica.
—¿Y bien? —La voz de Alejandro rompió el silencio desde el otro lado de la habi







