Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sol se filtraba por las persianas del taller cuando Valeria revisaba los últimos diseños para la colección de primavera. Sus dedos se deslizaban por las telas con precisión, pero su mente vagaba lejos de allí. Habían pasado tres días desde su último encuentro con Enzo, tres días de silencio que pesaban como plomo sobre su pecho. Tres días desde que él le había dicho que necesitaba tiempo para pensar.







