Mundo ficciónIniciar sesiónEl atelier de Alejandro, ubicado en el último piso de un edificio antiguo en el centro de Madrid, era un espacio que respiraba creatividad. Grandes ventanales permitían que la luz natural bañara cada rincón, iluminando las telas dispuestas sobre maniquíes y los bocetos esparcidos por las mesas de trabajo. Valeria observaba fascinada cómo el diseñador se movía con precisión entre sus creaciones, con la confianza de quien domina su arte.
—Nunca pensé que me invitarías a tu santuario crea







