Mundo ficciónIniciar sesiónEl reflejo del monitor iluminaba el rostro de Valeria mientras repasaba por enésima vez las diapositivas de su presentación. Eran las dos de la madrugada y la taza de café a su lado ya estaba vacía, pero el cansancio no era rival para su determinación. Este proyecto representaba mucho más que un simple contrato; era la oportunidad de demostrar que podía sostenerse por sí misma, sin la sombra de Enzo o de cualquier otro hombre.







