Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa luz del atardecer se filtraba por las cortinas de la habitación de hotel, tiñendo las paredes de un naranja melancólico. Valeria permanecía sentada en el borde de la cama, con documentos esparcidos sobre el edredón. Había estado revisando los informes que Enzo le había proporcionado durante horas, buscando alguna pista, alguna conexión que pudiera revelar quién estaba detrás de todo.
Enzo entró con dos tazas de café, cerrando la puerta con el pie.
—Pensé que necesitarías esto







