Mundo ficciónIniciar sesiónEl frío metal de la pistola presionaba contra la sien de Valeria mientras el auto avanzaba por las calles desiertas de Milán. La noche había caído como un manto de oscuridad sobre la ciudad, y con ella, todas las esperanzas de la joven parecían haberse desvanecido.
—Si intentas algo estúpido, te vuelo los sesos —susurró Marcello Ricci, el hombre que durante años había sido la sombra amenazante en la vida de Enzo.
Valeria mantuvo la mirada fija en el camino. No había lágrimas en







