Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa luz del amanecer se filtraba por las cortinas de la habitación, dibujando sombras alargadas sobre el suelo. Valeria permanecía sentada al borde de la cama, con el teléfono entre sus manos temblorosas. El mensaje que acababa de recibir le había helado la sangre: "Tenemos a Lucía. Si quieres volver a verla con vida, ven sola. Tú por ella. Sin policía, sin trucos. Tienes hasta el anochecer."
Enzo dormía profundamente a su lado, ajeno a la tormenta que se desataba en el interior de Vale







