Rápidamente Fernando se acercó a ella y le abrazó fuerte, acariciando su espalda.
- tranquila mi amor.- desconectó el teléfono y la miró a los ojos.- shhh.
- ojala no hubiesemos vuelto! Debemos cambiar de número. No soportaré este tipo de llamadas.
- si. Lo que tu quieras. Llamaré a nuestros padres y les avisaré que hemos vuelto. Primero te haré un té si?
- yo... claro.
Fernando la sento en el sofá y el fue a buscar su celular en el buró donde lo había dejado antes de marcharse.
Los llamó