Fernando entró a su despacho silbando, lo que sorprendió a lila, su secretaria.
- vaya! Te despertaste del lado bueno de la cama?- habló curiosa ella
-vaya? Que pasa Lila? Un hombre no puede comenzar su día contento? Agradecido con la vida por todo lo que esta le ha dado?
-de cualquier hombre lo creería, pero tu? Vienes cada día con una cara que da ganas de salir corriendo. Hasta tus colegas me preguntaron si el disparo que habías recibido te dañó el humor o algo
-de verdad he sido tan bord