Samantha hizo lo que creyó mejor, dado el caso; se quitó el cinturón de seguridad y abrió la puerta. Respiró hondo tratando de infundirse valor y se tiró del coche tratando de proteger su cabeza.
Al no haber alcanzado gran velocidad, no rodó lejos. Vió como el coche se estampó con la pared y se quedó un momento acostada, asustada por lo sucedido.
Luego de que le bajó un poco adrenalina y se tranquilizó, llamó a fernando, tratando de sonar calmada. Él atendió al primer timbrazo.
-Hola mi amor, y