Fernando se estaba volviendo loco. Caminaba sin parar por la cocina queriendo golpear a alguien. No salía de una para entrar en otra. Acaso no podía tener un solo momento de paz?
- calmate, por favor fer! Me estás poniendo nerviosa- habló sam desde el otro extremo.
- como quieres que me calme?! Un imbécil te envía tu helado favorito y tu estás tan campal como si eso fuese algo normal. Disculpa si eso, no eso no me emociona- dijo disgustado el
- estoy furiosa y precupada fer! Solo no lo exter