Ivanna despertó en brazos de Aleksei. La noche había sido intensa, una sesión tras otra de sexo que solo él lograba provocarle. Tenía el cuerpo adolorido por el esfuerzo, pero lejos de estar molesta, se sentía satisfecha.
- Buenos días, preciosa - dijo Aleksei al despertar, mientras la acurrucaba más en sus brazos.
- ¿No tienes trabajo que hacer? - preguntó Ivanna.
Apenas había tenido tiempo de avisarle a Chloe que no iría a la universidad antes de quedarse profundamente dormida, pero sabía que