Vicenzo Greco no se inmutó ante la mirada de sorpresa y terror de Chloe. Dio un paso hacia ella, provocando que diera un respingo y se girara bruscamente para encararlo.
Chloe lo recorrió con la mirada mientras sentía cómo su respiración se agitaba. El hombre que tenía enfrente no era una alucinación.
- Es imposible... tú estás muerto -dijo ella con la voz cortada.
- No, hija, no lo estoy -respondió Vicenzo acercándose más- Todos estos años tuve que alejarme de ti para preparar mi venganza cont