Xavier Forges, el asistente personal de Dante Montenegro, se había quedado al frente del corporativo en ausencia del CEO. A pesar de que su puesto nominal era el de asistente, inspiraba un respeto que superaba con creces al del vicepresidente, quien, pese a su alto cargo, no tenía peso real en la empresa.
- Estos balances son muy bajos, señor Velasco - sentenció Xavier, revisando las cifras desde la laptop que Mike Velasco le había llevado.
- Pero son auténticos. Se lo advertí a Dante: Aleksei