-Al menos déjame vestirme y cepillar mis dientes. No puedo creer que ahora me saques de la cama. Si no fueras mi amigo te mandaría deliberadamente a la m****a- Se quejó y se dirigió a su cuarto mientras quitaba las lagañas de sus ojos y bostezaba
Kenton fue a preparar café. Vió la cantidad de cápsulas que había para escoger y eligió al azar una de ellas. Le importaba más saber sobre Esmeralda que el sabor del café.
El vicepresidente pensó en Lourdes y en sus palabras. No entendía por qué e