Capítulo 7; Reconciliación.
Después de mucho rato, Victoria bajó a la cocina por un vaso con zumo de fruta o con agua, debía tomar algo. Al entrar se topó con una mujer madura que se movía por toda la cocina como pez en el agua. Al mirarla, se detuvo y le sonrió;
—Usted debe ser la señora Victoria.—al verla asentir prosiguió— yo soy Sophie.
—Un placer, Sophie. Mi... mi esposo me habló sobre usted, es un gusto conocerla.
—El gusto es mío. ¿Desea algo, señora?
—Venía por un poco de zumo.
—En un instantes se lo sirvo — y