Leonardo caminaba lentamente, tambaleándose varias veces. Estaba muy borracho y decidió tomar un atajo para llegar a casa. Una casa que, según él mismo, ni siquiera merecía llamarse así, ya que Leonardo había perdido muchas cosas en los últimos años.
“Bah... si tan solo Serafina hubiera querido decirme algo antes, quizá ahora tendría algo de dinero. Qué mala suerte. Esa chica cada vez es más tacaña conmigo. Y eso que soy su padre, el único progenitor que tiene.”
Leonardo refunfuñaba por el cami