No necesito ver mi rostro para saber que estoy sonrojada, pero, ¿cómo podría evitar el sonrojo con esas palabras que acaba de decirme?
— Aunque seas bueno con tus palabras mi padre no van a recibir un regalo de esta magnitud. — le digo con seriedad.— Poco a poco los convenceré, porque si hay algo que quiero para nosotros es que tus padres tengan su propio lugar y puedan vivir tranquilamente. — me dice él sonriéndome y yo lo observo confundida.— ¿Qué tiene que ver eso con nosotros? — pregunto confundida y el hombre que es tan bueno con sus palabras me sonríe incluso con su mirada.‘Ni siquiera puedo decir que voy a jugar a enamorarlo y utilizarlo, porque es evidente lo que siento por este hombre y cómo hace imposible que yo me aproveche de él.’ Me digo mentalmente.Pero incluso ahora que me ha mostrado de muchas formas su riqueza, no