Mundo ficciónIniciar sesiónNo necesito ver mi rostro para saber que estoy sonrojada, pero, ¿cómo podría evitar el sonrojo con esas palabras que acaba de decirme?
— Aunque seas bueno con tus palabras mi padre no van a recibir un regalo de esta magnitud. — le digo con seriedad.— Poco a poco los convenceré, porque si hay algo que quiero para nosotros es que tus padres tengan su propio lugar y puedan vivir tranquilamente. — me dice él sonriéndome






