¿Me estoy precipitando? De eso no tengo dudas, pero, ya nos hemos casado y divorciado, anhelado y alejado, querido y odiado, sin que fuéramos amigos. Así que, ser novios mientras nos conocemos es menos terrible que ser esposo a través de un contrato matrimonial que era mi sentencia de muerte.
Pero, aquí estoy con ganas de intentarlo y seguir en toda esta locura que tanto disfruto hacer aunque no sé si tendrá un final feliz.— Voy a hacer las cosas bien, no quiero un segundo golpe contigo.— ¿Golpe?— Cuando me llegaron los papeles del divorcio, sentí un gran alivio porque era la señal de que podría ser tu esposo, pero, cuando eso no fue posible… rayos, sentí que iba a morir en cualquier momento. — dice Eydran.‘Se ve tan lindo hoy y siempre, así que, ¿Cómo pude creer que merecía un golpe cuando me rescató