Pietro tomó un baño y fue a dormir, quedando dormido como piedra. Por su lado, Guadalupe, salió al balcón que tenía su habitación y quedó viendo el cielo, se preguntaba:
- ¿Qué estará haciendo Massimo ahora? Ni siquiera pude despedirme de él.
Soltó un suspiro y recordó la conversación que escuchó por error entre Emma y la abuela Pellegrini.
Massimo tenía a alguien por quien suspirar, ella solo era una invitada en su casa, no tendría por qué enamorarse de él. Finalmente, sacudió la cabeza y se d