Massimo condujo por alrededor de dos horas, cuando finalmente llego a casa, tenía claro que antes de llevar a Aria a conocer a su hijo, él debía tener una larga charla con su hermano. El hombre bajó del auto e instó a sus tres invitadas a descender, para ello, durante el camino, ya le había escrito a Magnus, quien, al ver a Aria, quedó sorprendido.
Magnus jamás hubiera imaginado que Leonardo hubiese mantenido con vida a la madre de Pietro, él imaginaba que, tal como en el presente, las acciones