Pietro vio al hombre parado frente a él, claramente sabía quién era, el buen ánimo con el que había llegado se esfumó, sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, sabía todo lo que su visita avecinaba. Su semblante amigable cambio, sus oscuros ojos brillaban, analizaba al hombre frente a él, el cual parecía un faro de autoridad y misterio.
- Hola Marco, te has quedado sin palabras… - Fue lo único que atino a decir Pietro.
Marco lo vio con cierto desconcierto.
- Teodore, cambio de plan, ¡Si quier