Massimo se sentía exhausto, de pronto esa corta charla con su sobrino lo hizo sentirse exhausto.
- Aldo, ayer vi y leí toda la investigación, puedo decirte que me duele ver en qué se convirtió la mujer que ame, la madre de mis hijos.
Bien sé que si te digo que ella en algún momento fue buena, no me lo creerás, pero así fue, fui un completo imbecil, desde los 16 años hasta los 30 me aferré al recuerdo de la mujer que conocí en el colegio, ella fue mi salvavidas cuando tu abuela murió.
Massimo