Matteo después de que Massimo terminara la llamada, procedió a enviar los memorándums a todos los accionistas de la compañía. Esto sorprendió a propios y extraños, ya que hacia mucho tiempo que no se mandaba a traer a todos, Leonardo a pesar de su avanzada edad, vio el memorándum y supo que lago debía haber sucedido, ya que Massimo no enviaría algo así, solo para charlar, sin dudar solicito que fueran a recogerlo a Portugal, lugar donde estaba viviendo actualmente.
Marco por otro lado, admiraba