Massimo después del largo día que había tenido, finalmente llegó a una casa que le era muy familiar, la casa olía a humedad, los muebles estaban cubiertos con sábanas, todo estaba a oscuras, camino al que por años fue su estudio, busco como encender la luz, sacó una cajetilla de cigarros, encendió uno y fue a buscar un poco de alcohol, afortunadamente para él, la casa permanecía tal cual el último día que paso ahí.
Decidió abrir un poco el ventanal para que se oreara el ambiente, luego de ello,