Massimo se quedó dormido por largo rato a lado de su hija, luego de unas horas, despertó y salió con sumo cuidado de la habitación de su hija, su corazón se sintió un poco más tranquilo, así que, con esa misma tranquilidad, el decidió ir a su estudio y contactar a quien bien sabia no sería una tarea fácil.
Para el dormir hasta tarde era común, pero era obvio que, para muchas personas con una vida normal, las horas en las que Massimo deambulaba por su casa, para ellos ya era hora de estar en la