Luego de que Laura supiera que Massimo y ella no estarían solos, el semblante de la chica era serio, aun conservando la timidez en sus ojos, estaban molesta, pero no emitía ni una palabra, una lagrima se asomo por el rabillo de su ojo. Sin dudar un segundo, ella creía que después de tanto tiempo, su padre le presentaría a alguna amante con la que quería formalizar su relación, montones de ideas cruzaban por su cabeza, sentía que el aire dentro del auto no le alcanzaba, así que dijo:
- ¡Padre par