Laura Pellegrini, te amo.
Massimo regreso a casa, no tenía ánimos de nada entro, todos los sirvientes ya estaban dormidos, fue directo a su habitación, cuando caminaba por el pasillo vio la luz encendida de la habitación que pertenecía a su esposa, él estaba seguro de que, si se topaba con ella, era capaz de ahorcarla en ese preciso momento, tomo aire y lo dejo salir en un enorme suspiro.
Antes de llegar a su habitación, entro a la habitación de sus hijos menores, eran pequeños y preferían compartir para no sentirse solo