Pietro estuvo largo rato en su despacho, luchaba entre lo que tenía en la cabeza y lo que realmente estaba sintiendo. El hombre entendió que, al no responder a las preguntas que Celeste le había hecho, estaba confirmando lo que ella pudiera estar pensando, y rápidamente se levantó de su silla, se dirigió a la habitación que compartía con aquella mujer.
Celeste se había quedado dormida, cuando él entró, vio el pequeño cuerpo de aquella mujer, recostado en la cama y sintió una punzada de remordimi