Aldo, después de ayudar a dar a luz a Laura y de hablarles a los servicios médicos, llamó a Massimo, quien, al ver la llamada de este, inmediatamente le contestó.
— ¿Aldo?
— Tío… solo quería que supieras que ¡Ya nació tu nieta!
— ¿Es una niña?
— ¡Sí! Es una preciosa niña, ahora Laura está descansando, pero tan pronto esté disponible, te comunicaré con ella, la pequeña Adele ya es una nueva Pellegrini.
— ¡No, hijo! Ella no es una nueva, Pellegrini, ustedes son y serán los únicos, Pellegrini, ella