Pietro escuchaba a su madre y sabía a lo que se refería, él no era que quisiera aventar todo y lanzarse a buscar a Valeria, porque en realidad, siendo sincero consigo mismo, realmente no recordaba quien era ella, pero no podía negar que si había quedado con una sensación extraña que no quería reconocer. Su madre, sin decirle lo que pensaba, había acertado, había visto en su interior y sabía qué lucha estaba llevando.
- ¡Gracias por escucharme, mamá! Sé que no debo ser fácil, ¿Verdad? – Dijo Piet