— ¡Querido padre! ¿Cuánto tiempo tuvo que pasar para volvernos a ver? – Dijo Franco hijo, al ver a su padre en el hospital.
— ¿Franco? ¿Franco eres tú? ¡Dios! ¡Dios es grande! ¡Mi hijo me ha salvado! – Dijo Franco padre derramando lágrimas y con voz entrecortada.
— Padre… Ni dios te va a salvar, no quería salvarte, pero la verdad es que en este momento me conviene tener que cuidar de ti. — Dijo Franco hijo de manera fría.
— ¿Qué quieres decir Franco? ¿Acaso no es suficiente lo que he vivido con