— Pietro, ¿Esa es la razón por la que no quieres verla?
Pietro volteó a verla y se quedó callado por un momento, intentaba poner sus ideas en orden.
— Siempre supe que no me amaba, cada pensamiento, recuerdo y mirada que ella me daba, era el recordatorio de lo que quería y nunca podría tener. En ocasiones, por más que intentas, nunca serás la persona que esa otra necesita, lo cual duele y mucho.
Ella estaba agradecida por todas las atenciones que le daba, yo… Yo era feliz viéndola feliz, estuve