Mientras Valeria hacía maletas para mudarse de regreso a México, Pietro conducía con Celeste y sus nenas hacia Bassano da Grappa.
El hombre iba a mostrarle a Celeste cómo estaban quedando las ampliaciones de la casa donde vivirían en poco tiempo.
Celeste iba cuidando de las niñas en el asiento trasero, pero ello no le impedía de momentos perderse en los recuerdos.
Ella auguraba un futuro completamente diferente hace menos de un año, cuando supo que estaba embarazada, la situación entre ella