Marco luego de hablar con Paloma y Aldo, sentía un gran hueco en el pecho, no podía evitar pensar en que su niña, ya no era una niña, era una mujer, una que había elegido a su compañero de vida.
- Aldo, deberías llevar a Paloma a casa, ella necesita descansar, el viaje fue largo y debe estar agotada. En su estado no debería hacer este tipo de esfuerzos, yo estaré aquí por un momento, si quieres, ella se puede ir con nosotros, entiendo que quieres estar en el hospital por Pietro, pero ella debe d