Un día más pasó en la casa de los D’Angelo, la familia se reunía para desayunar, Diana correteaba por toda la casa, ya que se le hacía tarde para ir a trabajar. Massimo mal aconsejaba a su futura esposa para que no se preocupara tanto, pero era inevitable, Diana era demasiado respetuosa del tiempo de los demás y hoy tenía una junta a primera hora.
- Ya me voy… Nos vemos por la tarde, corazón… - Dijo Diana, dándole un beso apresurado y tomando un poco de pan como desayuno.
Massimo anticipando la