Tal como si el destino quisiera que todo se moviera, la hora llegó. Laura, Luciano, en compañía de Massimo salieron de la casa.
Los hijos menores los vieron salir, aunque no tomaron mucha importancia, ya que, últimamente, habían estado saliendo sin decir a dónde, por lo que ahora creyeron que sería igual.
Laura estaba nerviosa, incluso más nerviosa que cuando fue a hablar con Adrien. Sabía que esta plática definiría muchas cosas, mostraría la verdad de la situación.
Si bien, ella estaba seg