Paloma se encontraba un poco cansada, luego de regresar de su luna de miel, todo había sido un torbellino de emociones y reuniones.
La semana había pasado muy rápido, cuando menos lo imaginó Paloma, ya era viernes, todo se había movido entre llegar a casa, desempacar e ir por Enzo.
También no ayudaba que las chicas querían conocer detalles de la luna de miel.
La semana pasó rápidamente, entre, escuchar las aventuras de Enzo y Gio, seleccionar la casa soñada para irse a vivir a México, tramitar t