Franco Amato había contratado a un buen investigador privado; la tarea encomendada era encontrar a, Alberto Priego.
- Necesito que lo busques, necesito saber todo lo relacionado con Alberto, Alejandro y Camila.
Sé que no deben estar lejos, no podrían dejar a su hija o nieta sola, tanto tiempo.
- ¡Sí, señor! Usted pierda cuidado, que si ese hombre está en Italia, le vamos a encontrar...
Pondré a varios hombres a buscarle, esto no debe demorarnos tanto, aun cuando Caterina lo esté protegiendo.
-