Fragmentos de ti
Pietro, Aurora y Guadalupe, después de un largo viaje, llegaron a Gaeta.
Angostina los esperaba en la entrada, al ver a Guadalupe, abrió los brazos y dijo:
- ¡Señorita Ángela! ¡Qué gusto verla de nuevo aquí! Su habitación ya está lista, tal como usted la dejó.
- ¡Gracias, Angostina! ¿Estás lista para seguir dándome clases de cocina italiana?
- ¡Claro, señorita! Ya sabes, la cocina es suya.
Aurora, al ver que todo marchaba bien, dijo:
- Bueno, bueno, ya estamos en Gaeta, por lo