Por otro lado, los bebes ya se habían agotado y estaban un par de niñeras cuidando a esa pequeña guardería. Marco, al ir a ver a sus gemelos, sabía que aquella era una labor titánica que no quería volver a intentar.
Por un momento, vio a los pequeños angelitos en esa habitación que Magnus había adaptado para ese día en particular.
Estaban sus gemelos, las hijas de Pietro, la hija de Laura, 5 bebes que pronto serían 6. No podía evitar imaginar cómo sería el futuro de todas estas nuevas generacio